Intervenciones de estilo de vida para la prevención y el tratamiento de la hipertensión arterial

Intervenciones de estilo de vida para la prevención y el tratamiento de la hipertensión arterial

La hipertensión arterial afecta aproximadamente a un tercio de la población adulta mundial y es una de las principales causas de muerte a pesar de los considerables avances en los tratamientos farmacológicos. En Chile, según la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, la prevalencia de HTA es de 27.3% del total de la población. Esta cifra se debe en gran parte al estilo de vida propio de los países occidentalizados que incluyen sedentarismo, dieta poco saludable basada en alimentos ultraprocesados, ritmos circadianos alterados y altos niveles de estrés psicosocial.

Si bien la medicación es parte de tratamiento en muchos casos, no debemos olvidar que un estilo de vida saludable también lo es, los cual va más allá que “comer menos sal”.

Cada vez hay más evidencia científica que apoya la función de las intervenciones en el estilo de vida para la prevención y el tratamiento adyuvante de la hipertensión. Dentro de los hábitos que debemos adquirir se encuentra el ejercicio físico regular, el cual debe ser individualizado paciente a paciente según su condición física, alimentación rica en alimentos naturales no procesados como frutas, verduras, granos integrales, frutos secos y legumbres. También otros enfoques menos tradicionales como la promoción de patrones de sueño adecuados respetando nuestro ciclo circadiano y control del estrés diario.

Estas estrategias actúan sobre una variedad de mecanismos fisiológicos a nivel multisistémico y tienen efectos beneficiosos sobre la presión arterial y la salud cardiovascular en general. Un estilo de vida óptimo debe ser la estrategia de primera línea para prevenir esta patología.

La hipertensión arterial afecta aproximadamente a un tercio de la población adulta mundial siendo una de las principales causas de muerte. No debemos olvidar que un estilo de vida saludable es parte fundamental del tratamiento. Dentro de los hábitos que debemos adquirir se encuentra el ejercicio físico regular, dieta rica en alimentos de origen vegetal, calidad de sueño adecuada respetando nuestro ciclo circadiano y control del estrés diario. Estas estrategias actúan sobre una variedad de mecanismos fisiológicos a nivel multisistémico y tienen efectos beneficiosos sobre la presión arterial y la salud cardiovascular en general.

Para más información puedes leer el siguiente artículo:

Valenzuela, P. L., Carrera-Bastos, P., Gálvez, B. G., Ruiz-Hurtado, G., Ordovas, J. M., Ruilope, L. M., & Lucia, A. (2020). Lifestyle interventions for the prevention and treatment of hypertension. Nature Reviews Cardiology, 1-25.

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.